tropezón

Aquello no fue un tropiezo; aquello fue zambullirse de cabeza. Cayó con tanto ahínco que el suelo se lo agradeció convirtiéndose en barro, barrillo y arena movediza. Cuando la frente de L. M. fue a impactar contra el suelo, siguió hundiéndose. Y detrás fue la cabeza entera, luego la espalda y por fin sólo quedó de él el recuerdo de las plantas de sus pies. 

6 comentarios to “tropezón”

  1. rosa Says:

    Menudo tropezón!
    Me ha gustado mucho
    Rosa.-

  2. Poma Says:

    Tropezón es poco , eso es una absorción ¡¡
    Genial.

  3. antonio Says:

    Sólo es cuestión de tiempo que salga por el otro lado.

  4. Señorita Puri Says:

    No era el suelo, era la taza del váter.
    Ahora vuelve a leer el texto.

  5. Luis Says:

    Jajaja

    ¿Quién tiró de la cadena? Si fue él, fue suicidio

  6. Isabel Martínez Says:

    Igual era a esto a lo que se refería Unamuno con lo de “desnacer”.
    Me gustó mucho.
    Un abrazo

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