tropezón
Aquello no fue un tropiezo; aquello fue zambullirse de cabeza. Cayó con tanto ahínco que el suelo se lo agradeció convirtiéndose en barro, barrillo y arena movediza. Cuando la frente de L. M. fue a impactar contra el suelo, siguió hundiéndose. Y detrás fue la cabeza entera, luego la espalda y por fin sólo quedó de él el recuerdo de las plantas de sus pies.
February 25th, 2010 at 6:23 pm
Menudo tropezón!
Me ha gustado mucho
Rosa.-
February 25th, 2010 at 6:53 pm
Tropezón es poco , eso es una absorción ¡¡
Genial.
February 26th, 2010 at 11:43 am
Sólo es cuestión de tiempo que salga por el otro lado.
February 26th, 2010 at 12:00 pm
No era el suelo, era la taza del váter.
Ahora vuelve a leer el texto.
February 26th, 2010 at 12:02 pm
Jajaja
¿Quién tiró de la cadena? Si fue él, fue suicidio
March 9th, 2010 at 11:57 am
Igual era a esto a lo que se refería Unamuno con lo de “desnacer”.
Me gustó mucho.
Un abrazo