amor electrodoméstico
Su mujer apretó aquel botón del friegaplatos, ese botón que no había presionado nunca. No había levantado el dedo cuando L. M. apagó la televisión, se levantó de la butaca, se acercó a la cocina y la besó. No volvió a pulsarlo jamás.
December 9th, 2009 at 11:30 am
¿Habrá una parte oculta y recóndita del cuerpo de L.M. que si la presionas se pone en marcha el friegaplatos?
December 9th, 2009 at 1:01 pm
El truco es pulsar y soltar muy rápido el botón. L.M., falto de reflejos como todo el mundo sabe, no sabrá qué hacer y seguirá mirando el vídeo sobre bioética universal.
December 9th, 2009 at 3:13 pm
qué buenos comentarios!
December 9th, 2009 at 3:15 pm
Es que Antonio y Gabriel son dos lectores cojonudos. Ambos escritores, además.
December 9th, 2009 at 9:20 pm
Algunas acciones suelen tener tragicas consecuencias. Saúdos e apertas XD
December 10th, 2009 at 10:59 am
De pequeña me dijeron que las mujeres teníamos 1 botoncito que hacía maravillas, pero después de leer tu relato me he quedado un poco despistada con tanto botón que hace y deshace todo tipo de funciones milagrosas
Creo que iré a visitar a mi ginecólogo.
January 2nd, 2010 at 11:34 pm
Acabo de llegar aqui por casualidad, me gustaron tus textos, sobre todo este último.
Si ademas de escritor de microrrelatos eres también lector, ya sabes…
saludos.