diestro
He recibido una carta de mi mano izquierda. Reivindicativa. Está harta. Ella también quiere ser la que lleva la cuchara hasta mi boca. La que acelera en la moto. O la que se estrecha cuando saludo a alguien. Yo entiendo su postura. E incluso la apoyo. Pero voy a tener que silenciar su protesta, no vaya a ser que se entere la mano derecha y se ponga en huelga. Vista su letra, no quiero terminar comiendo la sopa con pajita.
November 25th, 2009 at 3:25 pm
No podrías porque la pajita es con la mano derecha.
November 25th, 2009 at 6:42 pm
¿Se entiende este cuento o es una paja? ¿O ambas cosas?
November 25th, 2009 at 8:06 pm
¿Y por qué no se iba a entender? ¿Lo has tecleado acaso con la mano izquierda? Lo digo porque si a mí mi mano izquierda me escribiera una carta, creo que nunca llegaría a entender lo que dice.
November 25th, 2009 at 8:09 pm
Ah, guay. Pensaba que me había pasado de críptico.
Por cierto, hablé con Raúl de la distribución. Ya te contaré.
November 25th, 2009 at 10:11 pm
Yo por eso no me meto con mi derecha.
November 27th, 2009 at 12:12 pm
A mi abuelo le faltaban ambas manos. Los domingos, después de comer, yo era su asistente en las partidas de dominó. Odio ese juego.
Un saludo.
November 27th, 2009 at 12:37 pm
Bienvenido Blanco. Una historia estremecedora.
November 27th, 2009 at 1:20 pm
los siniestros, como yo, tenemos el mundo un poco más complicado…pero eso si, mi diestra no suele protestar del uso reiterado de su hermana. SAúdos
November 30th, 2009 at 10:50 am
A mí me ha dejado intrigada la historia de blanco de que ayudaba a su abuelo manco… ¿Y cuando el abuelo quería ir al baño qué hacía? ¿Le ayudaba también? :-S
¿Será ese momento eso que llaman “pito doble”??
November 30th, 2009 at 12:25 pm
La abuela siempre estaba dispuesta a echarle una mano.