montepío
Monday, January 25th, 2010Lo sentimos, se excusó la dependienta de la casa de empeño, pero nuestro Departamento de Tasaciones ha desestimado su proposición. Lamentablemente, no podemos admitir su riñón, aunque tenga dos.
Lo sentimos, se excusó la dependienta de la casa de empeño, pero nuestro Departamento de Tasaciones ha desestimado su proposición. Lamentablemente, no podemos admitir su riñón, aunque tenga dos.
A mi me gusta que la lavadora lave. Apretar el botón y que se ponga en marcha. Y lo mismo me pasa con todos los electodomésticos. Bueno, en general, con todos los aparatos. Con el transbordador. O con el teletransporte. Están cuando tienen que estar. Imagínate que el microondas quisiera descongelar día sí día no. Yo no tengo nada contra los humanos, pero no metería uno en casa.
Se cayó la primera vez antes de cumplir un año. El día que empezó el colegió tuvo su caída 47, tropezó escaleras abajo. La caída 78 fue en un supermercado, embarazada tiró un lineal de latas de atún. La 83 fue camino del trabajo, metió el pie entre coche y andén. Por la 98 tuvo que ser operada de la cadera. Tras la 99, la encerraron en una residencia. Ahora, desde la ventana de su habitación sueña con su última caída.