laboratorio
Tuesday, April 28th, 2009Un día trasteando con el microscopio y unos cuantos cultivos de tejido intestinal que había por el laboratorio, L. M. hizo un descubrimiento sorprendente: en las bacterias intestinales también hay clases. Las de los cadáveres mejor avenidos, hombres y mujeres sanos y con suculentas cuentas bancarias, eran mejores que las de los cadaveres de clase media y media baja. Ahora su empresa comercializa una línea de productos lácteos con bacterias pudientes para todos aquellos que no pueden costearse un transplante de flora intestinal.



