Archive for June, 2008

amor

Wednesday, June 18th, 2008

Ella me miró y yo no pude remediarlo: me levante de mi silla y me dirigí hasta su mesa. Por el camino apareció en mi rostro una sonrisa luminosa que nunca tuve y en mi mano una espléndida margarita que no recuerdo haber comprado. No estaba ni a dos metros cuando de mi boca surgieron palabras que jamás se me hubieran ocurrido. El amor me había convertido en otra persona que ahora me tiene secuestrado.

hambre

Wednesday, June 18th, 2008

Me da miedo acostarme. Desde hace un par de semanas me despierto todas las noches a la misma hora con un agujero en el estómago. No importa qué cene ni cuánto, la cornada me desvela puntual. Y hasta que no como algo no consigo conciliar el sueño. Pero cada noche tengo que comer algo más. Si el primer día bastó con un yogúr, esta noche ha caído una pata de cordero y, de postre, arroz con leche.

el fonambulista

Wednesday, June 18th, 2008

Seguí el camino hasta el río, donde tome el puente. Era un puente amplio, liso, cómodo, desde el que se veía al agua fluir salvaje unos cuantos metros más abajo. No llevaba dos minutos andando, cuando el puente comenzó a estrecharse. Al comienzo pensé que se volvería a ensanchar, pero cada vez es más angosto. Si sigue así, el camino se va a convertir en una línea por la que tendré que caminar de puntillas.

rutina

Wednesday, June 18th, 2008

Me acabo de caer por la ventana de oficina, desde el piso 26. Con mis casi 100 kg, me quedan aproximadamente 5 segundos de vida. Más vale que piense algo útil que hacer con ese tiempo o tendré la proyección de diapositivas más aburrida de la historia.

encargo

Wednesday, June 18th, 2008

Lamento que estos cuentos te alegren el día. De hecho, te tengo que confesar algo: a mi me pagan tus jefes para que escriba los cuentos más aburridos del mundo y así, por contraste, el trabajo te resulte todos los días un reto apasionante. Siento que no sea así. Porque ahora tengo los días contados en este trabajo. En cuanto se entere tu jefe de mi fracaso, a la calle.

extirpación

Wednesday, June 18th, 2008

Tengo una relación extraña con mi bazo. Así como con mi corazón, hígado y otras entrañas tengo una relación que sólo podría calificar de normal, con mi bazo no es así. Mi bazo lo siento ajeno. Como si perteneciera a otra persona. Como si los glóbulos rojos que produce o los blancos que filtra no fueran míos. Siento que su actividad es ajena a mi cuerpo. Y estoy absolutamente seguro que un análsis demostraría que es así.

ayer

Wednesday, June 18th, 2008

Ayer no existió. El día que tú crees que fue ayer, no lo fue. Hubo otro en medio. Pero nos lo han robado a todos. Nos han robado todo lo que pasó, todo lo que pensamos, todo lo que dijimos o nos dijeron, todo lo que sentimos. Nada de eso existe ya. Nada de lo que pasó. Ni te dejó tu novio ni te echaron del trabajo; pero tampoco te tocó la lotería.

sorpresa

Wednesday, June 18th, 2008

Esta mañana al salir de casa me he encontrado que todo el mundo iba desnudo. Primero me he cruzado con mi portera en pelotas, quien, aunque jurararía que me ha mirado mal, me ha saludado como todos los días. Y, a partir de ahí, todo el mundo iba en cueros. Y todos me han mirado mal. Y con tanta intensidad que he deducido que se debía al hecho de ir yo vestido. Así que me he quitado la ropa. Ni cinco minutos habían pasado cuando dos policías, vestidos, se me han echado encima mientras las viejas del barrio me arreaban bolsazos.

frascos adosados

Wednesday, June 18th, 2008

L. M. perteneció a la primera generación que prescindió de su cuerpo. Una generación decidió extirparse el cerebro y vivir un frasquito. Gracias a las conexiones telepáticas con el gran ordenador central ya no eran necesarias las extremidades. Bastaba con pensar algo para hacerlo. Al principio todo eran ventajas. Había tanto espacio disponible que los frascos tenían parcelas, jardines e, incluso, los había que daban al mar. Pero enseguida empezaron a aparercer los frascos adosados, frente a autopistas. Se crearon guetos y aparecieron los primeros sin-frasco.

números

Wednesday, June 18th, 2008

Yo siempre he pensado que ser el número 2 era mejor que ser el número 1. Más cómodo y menos tensión. Pero ahora empiezo a pensar que ser el 3 es mejor que el 2. Y hay días que hasta prefiero el 4 al 3. E incluso llego a valorar también el 6. O el 7. O el 8. Y el 9, hay que reconocer que ser el 9 tampoco está tan mal…

un país, un rey, una corona y el 87

Wednesday, June 18th, 2008

Érase un país con un rey. El rey era un hombre con una corona. La corona eran 3 kilos de oro con una pureza del 87%. El 87 era el porcentaje de súbditos republicanos. Érase un país sin rey.

timer

Wednesday, June 18th, 2008

Desde que ingresó en el hospital programa la televisión para que se apague cada dos horas. Dice que no quiere morirse y dejar la tele encencida.


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