una ligera caída (2)


Una ligera caída. Ilustracuento publicado en la revista Standdart (pág 56). Ilustrado por el Sr García. Escrito por un menda. Para verlo en grande, pincha en la foto. Y si esperas a que cargue un poco, mejor aún. Gracias.

Y, como el anterior Ilustracuento, si alguien lo quiere a más resolución, que lo diga en los comentarios y lo recibirá en su correo. Muchas gracias de nuevo.

Artrópodos World Tour: Feria del Libro, Madrid

Según los sindicatos, la otra tarde firmé 751 ejemplares de Artrópodos en la Feria del Libro. Según el gobierno, 24. Muchas gracias a todos.

Si no pudisteis ir y tienes curiosidad por Artrópodos, puedes bajarte un adelanto aquí.

lógica

Hesta frase tiene tres herrores.

Artrópodos World Tour: Isla de Pascua


Un día, Patricil se cayó en un avión y apareció en Rapa Nui. Por fortuna, en el aeropuerto se había comprado un libro y durante toda la caída estuvo leyéndolo.


Leía acunada por las nubes mientras el viento pasaba las hojas. Tan concentrada, que hasta que no lo acabó no reparó en que ya había llegado al suelo.


Cuando, por fin, se dispuso a cerrarlo y seguir su camino, escuchó una voz que le pedía, por favor, que esperara, que no había terminado la página.

Las demás aventuras de Patricil en América se pueden leer aquí. Gracias colega.

te mueres

Te mueres y ves tu vida en diapositivas hasta que llegas al momento en que te mueres y ves tu vida en diapositivas hasta que llegas al momento en que te mueres y ves tu vida en diapositivas hasta que llegas al momento en que te mueres y ves…

asesino

Harto de todo y de sí mismo le robó la 9 mm a su padre, se metió el cañón en la boca y apretó el gatillo. El cerebro descerrajado, esparcido por la pared, fue el del vecino que jamás saludaba y cuya mujer gritaba angustiada por la noche. La policía nunca encontró al culpable. Desde entonces ha hecho una prestigiosa carrera como asesino a sueldo. Cobra 60.000 € por crimen; pero algunos los sigue haciendo gratis.

ordenador

Llegará el día que un ordenador escriba mis cuentos, pensó L. M. Y llegará otro día, continuó, en que sólo haya ordenadores para leerlos.

mi mejor amigo escritor. don antonio simón.

Don. Por Antonio Simón. Más información en su blog

señor pompa


Señor Pompa. Ilustracuento publicado en la revista Standdart. Ilustrado por el Sr García. Escrito por un menda. Para verlo en grande, pincha en la foto. Y si esperas a que cargue un poco, mejor aún. Gracias.

Actualización: Veo en las estadísticas que algunos os lo habéis descargado. Si lo queréis a más resolución, dejadme un comentario abajo y os lo mando a vuestro correo. Muchas gracias de nuevo.

eternidad

Si aceptas, podrás vivir eternamente, lo tentó con su mejor sonrisa. Pero yo no sé si quiero vivir para siempre, contestó L.M. No sé si quiero diluir mi vida en la eternidad. O si prefiero condensarla en un instante. En un parpadeo. Vivir toda mi vida en un segundo, sí, pero qué segundo.

tropezón

Aquello no fue un tropiezo; aquello fue zambullirse de cabeza. Cayó con tanto ahínco que el suelo se lo agradeció convirtiéndose en barro, barrillo y arena movediza. Cuando la frente de L. M. fue a impactar contra el suelo, siguió hundiéndose. Y detrás fue la cabeza entera, luego la espalda y por fin sólo quedó de él el recuerdo de las plantas de sus pies. 

geología

Cuando L. M. curiosea la biblioteca de su casa no puede evitar sentirse como un geólogo. Allí se guardan los libros de su abuelo, los de su madre y los suyos. El Gen Egoísta aplasta El Segundo Sexo que aplasta El Mundo como Voluntad y Representación. Tres generaciones de lectores superpuestas como tres capas tectónicas.

cuadernos

Tuvo un cuaderno rojo precioso y lo perdió. Tuvo uno azul, más funcional, y también lo perdió. Y el negro, atado con una cinta. Y los dos grises, de espiral. Todos. Primero pensó que las pérdidas se debían a alguna anomalía genética suya. Años después, al compartir su preocupación con sus compañeros de oficina y descubrir que los extravíos eran generalizados, se tranquilizó: las pérdidas respondían, seguro, a una marca genética propia de los blocs.

John Berger, Isabel Coixet y yo.

Isabel y yo nos conocemos desde hace años. Casi los mismos que no nos habíamos visto. A John, lo conocí anoche. Pero fue como si nos conociéramos también desde hace tiempo. Ayer. En la Casa Encendida. En la presentación de su exposición From I to J.

woody y allen

La ventaja de tener un clon es que duplica, automáticamente, las oportunidades de ligar un sábado por la noche.


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